Solos sin Gabo

El Macondo de García MárquezTodos habitamos alguna que otra tarde en Macondo. Nos despedimos por un tiempo de esas tierras y regresamos de vuelta, perdidos y solos, para palpar nuestras carencias y la lejanía que sembramos. García Márquez nos reveló los síntomas y los posibles disfraces de la soledad, pero sin nombres y apellidos descartados, dejándonos la soledad en cueros unas veces y otras tantas camufladas en el amor.

Casi todos tararean las primeras líneas de ese texto y nos trasladamos mecánicamente hasta el mismísimo pelotón de fusilamiento. Palpamos en la realidad lo mágico y descubrimos una literatura que el Gabo se inventó para fortuna de nosotros.

El GaboY aún sabiendo que después del torbellino viene el final de los Buendía, volvemos de vez en cuando a habitar Macondo, para confirmar que otros también están solos, que no somos los únicos seres que se carcomen en la soledad y que también dejaremos de estar, cuando no hay tiempo ya para estar acompañados.

3 thoughts on “Solos sin Gabo”

  1. Yari, solo di como El Quijote: “ladran Sancho, es señal de que cabalgamos”… Nunca dejes que nadie te haga sentir mal por ser buena, por ser honesta, por ser transparente, consecuente… sobre todo si quienes tratan de hacerte sentir mal son lo contrario de todo eso… Alguien que queremos mucho tú y yo, dice que la vida se encarga de poner a todo el mundo en su lugar… Tú tienes claro tu sendero.. pisas sobre firme, por eso nunca te vas a caer… allá los que andan simulando sobre una cuerda floja… un día te podrás reír de sus chichones… o quizás no… porque eres tan noble, que tal vez acudas a curarles sus heridas… te admiro mucho… MUCHO… a veces eres medio loca… pero ser buen periodista exige mucho de locura… Como siempre, cuenta conmigo… y no te sientas sola ante el pelotón de fusilamiento… siempre tendrás compañía, aunque no la perciban tus ojos… cierra los ojos y trata de ver con el corazón.. allí estamos unos cuantos… frente al mismo pelotón… y en Macondo, a pesar de todo…

    1. Yirmara, en días como estos en que no sé hacia dónde carajo voy me alientas a seguir, a pesar de tanto veneno, de tanta suciedad…Al final del camino toda esa gente se queda solita y eso es duro, muy cruel, tan malévolo que me da lástima… Gracias por estar

  2. ¿Cómo te sientes contigo misma? ¿Bien? Eso es lo importante… No te puedo dar otro consejo que trabajes como lo sabes hacer; que ayudes a los demás, como haces; que ames y le des tiempo al tiempo… Las malas acciones se vuelven contra quienes las protagonizan… y las buenas también…

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